En Europa, la prohibición de plásticos de un solo uso supuso un gran avance en la lucha contra la contaminación marina, retirando del mercado productos muy presentes en nuestras playas y océanos. Más de 100 países han prohibido ya bolsas y productos de un solo uso. Aunque queda mucho por hacer, la economía circular avanza y empresas y ciudadanía están cambiando hábitos y envases. Cada plástico evitado es una pequeña victoria para el mar.





