La Hora del Planeta nació en 2007 como respuesta a la inacción y a la falta de acuerdos contundentes para frenar el cambio climático. Surgió para demostrar que la sociedad no iba a esperar y que la unión podía mover a los gobiernos a actuar. Con los años pasó de ser un gesto simbólico a un movimiento global que reúne cada año a millones de personas, ciudades y entidades. Juntos hemos empujado nuevas leyes, frenado proyectos fósiles y acelerado la transición ecológica. Nuestra unión se ha convertido en un símbolo mundial de esperanza y de ambición climática real.





