La población de lince ibérico pasó de 94 a más de 2.000 individuos, mientras que el águila imperial y algunos grandes carnívoros como lobos y osos recuperan lentamente sus dominios en Europa. También algunas ballenas y tortugas marinas muestran señales de recuperación. El trabajo de conservación, sumado a campañas de sensibilización y a la presión social en su defensa, es el motor de su recuperación.





